Cuando era chica mi mamá me compró una colección de cuentos que se llamaba Serendipity. Allí conocí las historias de Bangalí y los Mugridos, Kartush, Ubaldo el inconforme, Folinguchi y otras criaturas imaginarias que traían a cuento "moralejas"...Bangalí enseñó a los mugridos a ser limpios y ordenados (cualquier paralelismo con mi educación, es pura coincidencia), Ubaldo aprendió a no perjudicar a los demás y Kartush le demostró a unas curiosas criaturas que el egoísmo puede destruirnos. Entre todos esos personajes estaba Serendipity...una especie de mounstro de la laguna Ness pero color fucsia, inocente y bondadoso cuyo gran problema era no saber cual era su nombre y su misión. Por supuesto que al final del libro descubre su razón de ser en este mundo: guardiana de todos los mares y es bautizada por una morsa y un delfín como Serendipity por poseer el "don de encontrar cosas buenas sin buscarlas".
Bastante fácil la vida de esta criatura fucsia...encuentra cosas buenas sin buscarlas...Sin embargo, para hallarlas, para hallar su razón de ser, Serendipity dejó su confortable nido en un Iceberg y se lanzó al océano con el objetivo de descubrir su misión. Así que, en mi opinión, una serendipia le ocurre "inesperadamente" a alguien que busca...no necesariamente encuentra pero está en actitud de búsqueda...tal vez no sepa que busca y es por eso que el descubrimiento lo sorprende o le resulta inesperado...pero creo que definitivamente un "serendipista" es alguien curioso, inquieto, observador...alguien que está esperando algo...